Jebi, el tifón más poderoso que ha azotado a Japón en 25 años, trajo lluvias torrenciales y fuertes vientos.
El terremoto en Hokkaido provocó deslizamientos de tierra que sepultaron numerosas viviendas y afectó el suministro de energía a millones de personas en esta área.
En ambos casos, los daños causados por estos desastres naturales han forzado el cierre de los principales aeropuertos en Kansai y Hokkaido, donde han quedado varados miles de viajeros.
Aparte de expresar sus condolencias, la presidenta Tsai dio instrucciones a diversas agencias gubernamentales a fin de preparar ayuda para Japón. Según un comunicado del Ministerio del Interior, se mantiene en alerta listo para ser enviado a Japón un equipo especial de búsqueda y rescate de 40 personas que cuenta con la tecnología más reciente para detectar señales de vida y dos perros entrenados. También se mantienen prestos a dar asistencia los cuerpos de socorro de la Agencia Nacional de Bomberos y de los departamentos de bomberos locales.
Asimismo, la mandataria instruyó al Ministerio de Relaciones Exteriores (MOFA, siglas en inglés) para asegurarse de que los taiwaneses que residen o estén de viaje en las áreas afectadas se encuentren a salvo y se les brinde asistencia de ser necesario.
El Ministerio de Relaciones Exteriores se solidariza con los afectados por el tifón Jebi y el terremoto en Hokkaido. (Perfil en Twitter del MOFA)